Dos días. Un cuartel general. Un equipo que sabe hacia dónde va el viaje.
El 26 y 27 de junio tenemos nuestro Reunión de ventas celebrado en Kaarst, y fue más que una reunión regular. Fue toda una declaración.
Nuestros compañeros y compañeras de Palma de Mallorca llegaron en avión el jueves por la tarde: Dominic Feigl, Alexandra-Sophie Grass y Samir Zaari por primera vez, Pascal Pegel y Dirk Hölscher así como caras conocidas con nuevos temas bajo el brazo. Para los tres nuevos fue su primera visita a nuestra sede central, y nos aseguramos de que fuera memorable.
Jueves por la noche: llegada, presentación y bebidas frías
Primero hay que respirar hondo a 38° a la sombra. Antes de que comience la intensidad del viernes, el jueves por la noche nos reunimos con todo el equipo de ventas y con colegas de tecnología en una cervecería al aire libre en Kaarst. Relajado, abierto, sin agenda. Exactamente así es como surge una buena dinámica de equipo: no en la sala de reuniones, sino en la primera noche juntos.
Viernes: Kaarst en formato completo
El viernes estuvo dedicado a la sede central. Una visita guiada exhaustiva, una visión directa de nuestros procesos y estructuras y, sobre todo, un intercambio real con el equipo técnico. Las presentaciones y conferencias proporcionaron el marco de contenido, pero el verdadero valor añadido estuvo entre líneas: en la conversación, en las preguntas, en el debate directo entre ventas y técnica.
Por la tarde siguieron reuniones de estrategia en las que definimos juntos el rumbo para los próximos meses. El día concluyó con una barbacoa conjunta: transversal, informal y con la energía adecuada.
Sábado: Afilar lo que ya corta
El sábado perteneció al equipo de ventas. Talleres y entrenamientos que no responden a la obligación, sino a la ambición. Quien trabaja en ventas en CUBE CONCEPTS lo sabe: quedarse quieto no es una opción. El intercambio entre nosotros y con el equipo técnico fue especialmente fructífero en estos dos días, y esto no es casualidad, sino el resultado de personas que se lo toman en serio.

El sábado por la tarde, la reunión concluyó oficialmente. El equipo de Palma ha regresado en avión, con más conocimientos técnicos, más contexto y una red de contactos que ahora está aún más unida.
¿Qué queda de la reunión de ventas?
Eventos como este no son un lujo prescindible. Son el pegamento que mantiene unido a un equipo distribuido. Quien conoce a sus compañeros y compañeras confía en ellos. Quien entiende la tecnología vende mejor. Y quien ha estado una vez en Kaarst sabe por qué lucha cada día.
Seguimos adelante. Siempre.
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