A finales de enero de 2025, el Bundestag aprobó la denominada Ley Solar Peak, que contiene las regulaciones relevantes para las instalaciones fotovoltaicas para 2025. A mediados de febrero, el Consejo Federal también aprobó la „Ley para modificar el derecho económico de la energía para evitar superproducción temporal“. La nueva norma, aprobada por SPD, BÜNDNIS 90/DIE GRÜNEN y la CDU, prevé suspender la subvención EEG para nuevas instalaciones fotovoltaicas en caso de precios negativos. Además, la Ley Solar Peak mejorará la gestión de los picos de generación, garantizará la estabilidad de la red y promoverá los mecanismos de mercado. Pero ¿qué significa esto concretamente para los operadores de estas instalaciones fotovoltaicas en 2025?
Antecedentes de la Ley de Pico Solar para Sistemas Fotovoltaicos 2025
El origen de la ley de los picos solares radica en la creciente volatilidad de la generación de energía a través del enorme desarrollo de las energías renovables, especialmente la fotovoltaica. En los últimos años, las elevadas entradas de energía eléctrica procedentes de las instalaciones solares han llevado a que en determinadas horas se haya producido más energía que realmente se pudiera consumir. Estas sobrecargas provocan en ocasiones precios negativos en la bolsa de energía eléctrica, ya que muchas instalaciones fotovoltaicas aún no pueden regularizarse remotamente.
Este desarrollo no solo afecta a la red eléctrica, sino que también conlleva un aumento de la carga financiera debido al sistema de subvenciones del Ley de Energías Renovables. Para contrarrestar estos problemas, ahora se pretende controlar la entrada de energía de forma comercialmente justa. Los operadores de sistemas solares que no cuentan con una gestión inteligente de la producción, el consumo o los grandes depósitos de energía deberán afrontar futuras limitaciones en la entrada de energía a la red o cumplir requisitos adicionales para controlar su funcionamiento.
Puntos clave de la Ley de Energía Solar Pico para sistemas fotovoltaicos 2025
La ley de picos solares traerá consigo cambios de gran alcance para los operadores de instalaciones fotovoltaicas a partir de 2025. El objetivo es optimizar la integración de la electricidad solar en la red, mejorar los incentivos del mercado y garantizar la estabilidad de la red. Las disposiciones más importantes de un vistazo:
• Sin tarifa de alimentación a precios de electricidad negativos
Los operadores de nuevas instalaciones fotovoltaicas a partir de 7 kWp que se conecten a la red pública tras la entrada en vigor de la ley ya no recibirán compensación EEG en horas con precios negativos de la electricidad. Esta medida tiene como objetivo reducir las distorsiones del mercado y fomentar el autoconsumo.
Mecanismo de compensación por remuneración perdida
Las horas perdidas se añadirán al subsidio habitual de 20 años de la EEG. Esto prolongará el período total de compensación de la EEG por las horas con precios de electricidad negativos en el mercado mayorista. Esto garantizará la rentabilidad de las instalaciones a largo plazo.
• Limitación de la alimentación a 60 % sin receptor de control remoto por radio
Las instalaciones de más de 100 kWp solo pueden inyectar en la red pública el 60 % de su potencia nominal hasta que se instale un receptor de control remoto por radio o un contador inteligente, y no reciben ninguna compensación. Las instalaciones fotovoltaicas existentes pueden acogerse voluntariamente al nuevo régimen y beneficiarse de un aumento de la tarifa de inyección de 0,6 céntimos/kWh.
• Obligación de aplicabilidad y integración de medidores inteligentes
Las nuevas instalaciones fotovoltaicas a partir de 100 kWp deben estar equipadas con sistemas de medición inteligentes. Esto permite a los operadores de red intervenir de forma controlada en momentos críticos y garantizar así la estabilidad de la red.
• Comercialización directa simplificada para plantas fotovoltaicas de menos de 100 kWp
Las instalaciones fotovoltaicas más pequeñas pueden entrar más fácilmente en la comercialización directa y vender su electricidad en el mercado spot sin que exista tal obligación. La obligación de comercialización directa solo se aplica a partir de 100 kWp.
• “TÜV” técnico para grandes plantas fotovoltaicas
Se introducirá un mecanismo de inspección técnica obligatorio para las instalaciones de 100 kWp o más. Además, los operadores de red tendrán derecho a realizar desconexiones de prueba para garantizar la controlabilidad de las instalaciones.
• Control más flexible de grandes sistemas de almacenamiento de baterías
Se pretende crear una nueva opción de liquidación mediante una medición precisa de los volúmenes de electricidad, basada en 950 horas a plena carga al año, que se convertirán en cuartos de hora y se multiplicarán por un factor de 0,5. De este modo, se evitarán las dobles liquidaciones por los volúmenes de electricidad reinyectados a partir de 2026.
• Autoconsumo e interconexión inteligente en foco
Los operadores que utilizan, almacenan o inyectan de manera flexible su electricidad solar de forma específica se beneficiarán más en el futuro.
En general, los análisis muestran que los operadores sin almacenamiento o sin una gestión inteligente de la energía deben esperar pérdidas promedio del 20 por ciento en sus tarifas de inyección. Sin embargo, las inversiones en soluciones de almacenamiento o tarifas de electricidad dinámicas podrían reducir estas pérdidas considerablemente.
Crítica y desafíos
La Ley de Puntos Solares conlleva desafíos económicos. A partir de 2025, los operadores tendrán que adaptarse a que sus fuentes de ingresos tradicionales podrían disminuir. Sin medidas adicionales como sistemas de almacenamiento de energía o un sistema de gestión de carga o energía (EMS) flexible como el CUBE EfficiencyUnit, se corre el riesgo de sufrir pérdidas financieras. Al mismo tiempo, las nuevas regulaciones ofrecen también oportunidades: aquellos que inviertan en soluciones innovadoras de almacenamiento o consumo propio anticipadamente podrían beneficiarse a largo plazo.
El nuevo mecanismo de compensación, debido a la simple ampliación del período de remuneración del EEG, puede causar problemas en la financiación de algunos proyectos fotovoltaicos más grandes. Aunque la optimización del autoconsumo en general es el objetivo principal, se carece de un apoyo específico para los sistemas de almacenamiento de energía. Sin embargo, estos son esenciales para poder utilizar el exceso de energía de forma flexible y aliviar la carga en la red. Sin incentivos financieros adecuados, muchos operadores podrían enfrentarse a obstáculos financieros que dificultan una inversión sostenible en tecnologías de almacenamiento.
Otro tema que se debate enérgicamente son la mayor capacidad de control de las instalaciones de energía por parte de los operadores de redes, así como la implementación obligatoria de los medidores inteligentes con las correspondientes adaptaciones administrativas. Si bien esta posibilidad de intervención tiene como objetivo contribuir a la estabilidad de la red, también se considera una posible restricción de los derechos de propiedad. En la práctica, aún queda por ver con qué frecuencia y en qué medida los operadores de redes realmente recurrirán a esta medida.
A pesar de las críticas existentes, la Ley de Pico Solar presenta tanto riesgos como nuevas oportunidades. Será crucial la flexibilidad con la que los operadores, las empresas de redes y los legisladores respondan a los próximos desafíos.
Oportunidades y perspectivas de la Ley de Picos Solares para instalaciones fotovoltaicas de 2025
La necesidad de garantizar la estabilidad de la red, fortalecer los mecanismos del mercado y hacer más atractiva la autogeneración de energía presenta desafíos considerables. En particular, las restricciones de la tarifa de inyección ante precios de electricidad negativos y el procedimiento de compensación podrían afectar la rentabilidad de muchas plantas fotovoltaicas proyectadas a partir de 2025. Al mismo tiempo, la Ley de picos solares abre nuevas oportunidades: los operadores que inviertan tempranamente en tecnologías inteligentes de almacenamiento y control podrán asegurar ventajas económicas a largo plazo. La eficiencia en la integración de la generación de energía renovable en la red se demostrará en la práctica y en el desarrollo posterior.